Archivo mensual: enero 2013

La Segunda vida de Taringa – Forbes Enero 2013

Taringa

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La Segunda Vida de Taringa!

El foro online busca mostrarse como una plataforma de intercambio legal. Juicio penal, nuevos socios e inversores y su expansión a EE. UU.

Por Martina Rua

Acaba de alcanzar los 20 millones de usuarios registrados y tiene más de 80 millones de visitas únicas al mes. Mantiene desde hace años su lugar entre las diez páginas argentinas más visitadas y fue distinguida recientemente en Europa como la mejor red  social, donde competía con gigantes como Facebook y Twitter. Esto y mucho más es el presente de Taringa!, la principal plataforma social que nuclear –principalmente– a jóvenes de entre 18 y 25 años de habla hispana.

 

Hoy la compañía busca un relanzamiento que le ayude despegarse la pesada etiqueta de “descargas ilegales” para poder proyectarse como un jugador global de Internet con un servicio de streaming de música por demanda. Así, Taringa! se prepara para extender todas sus fronteras: las geográficas, las del idioma, la variedad de servicios que ofrece y la manera en que lo hace.

 

La historia del sitio empezó hace 8 años cuando un joven de secundario decidió replicar una web norteamericana que funcionaba para intercambiar links y herramientas entre los usuarios. Pero a los dos años de tenerlo, la criatura a la que bautizó Taringa! creció hasta las 30.000 visitas diarias. Mucho más de lo que podía manejar. Entonces, decidió ofrecerlo entre la gente que conocía y así Matías Botbol (34), Hernán Botbol (31) y Alberto Nakayama (32), sus tres socios actuales, que por ese entonces tenían un servicio de webhosting, juntaron US$ 5.000 y se convirtieron en los dueños de la plataforma

que hoy acumula varios ceros más en su valor, aunque Taringa! guarda

celosa sus datos de facturación. Mucho pasó desde entonces y Taringa! es ahora una empresa registrada en EE. UU.; aunque todavía toda su operación se maneja desde sus oficinas en Barrio Norte. Hernán Botbol viajó este año a Silicon Valley y New York donde, asegura, están las personas indicadas para esta segunda vida de la compañía. “Tuvimos conversaciones con potenciales inversores para encontrar al indicado que nos acompaña en las nuevas etapas. No es difícil conseguir dinero pero buscamos más que eso, queremos un socio estratégico”, dice Hernán, el menor de los Botbol que planea mudarse a EE. UU. para que la compañía cristalice allí su presencia. Sobre si se concretó alguna alianza o si la compañía podría ser vendida, los socios se disculpan pero por consejo de sus abogados prefieren esperar a que su situación legal esté más estable para poder dar más información. Ese, frente judicial, es uno de los problemas de

la red social.

 

El contexto legal actual de Taringa! no es fácil. Sus tres socios enfrentan un juicio penal por violación de los derechos de autor. En abril de 2011, la Cámara Argentina del Libro,

las editoriales Rubinzal y Asociados, Ediciones de la Flor, Ediciones La Rocca, Editorial Universidad, Gradi, Astrea y La Ley le iniciaron una demanda por violación a la propiedad intelectual por permitir que sus usuarios subieran y descargaran material

protegido por esa dicha ley. La Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento y la causa está ahora en el Tribunal oral número 26 a la espera de que se fije fecha para la audiencia oral. “Igual, estamos

negociando una salida extrajudicial”, afirman los hermanos emprendedores, quienes confían en no llegar al juicio oral, una instancia que, llegado el caso, los podría condenar hasta un máximo de 6 años de prisión. Mientras tanto, y para demostrar buena voluntad, Taringa! avanza dotando a sus demandantes de herramientas online que les otorgue el control de sus contenidos. “La herramienta monitoreará los enlaces a sitios de descargas. Si las editoriales observan que un post infringe derechos protegidos por la ley, podrán borrarlo sin reportar antes a Taringa!”, explica Matías Botbol.

 

En tanto la batalla legal se dirime, en Taringa! trabajan en dos grandes proyectos que tienen que ver con su expansión más allá del mercado hispano. El principal activo de la plataforma son sus más de 80 millones de usuarios que se han apropiado de la red y la

identifican como un lugar de pertenencia. Entonces, se busca darle valor a ese tráfico lanzando plataformas de intercambio de contenidos legales y posicionarse  así en el streaming legal de música, un negocio más que incipiente en América Latina. La nueva apuesta se llama Taringa! Música. “La idea es que sea una plataforma social. La particularidad será –como en Taringa!– la interacción entre los usuarios que pueden

puntuar una canción, seguirse y compartir material entre ellos”, explica Matías Botbol. El modelo tiene reminiscencias de YouTube, pero por ahora está enfocado sólo en música y tendrá una monetización similar a la de sistemas de ese tipo: gratis para el usuario promedio (se sustenta por ingresos por publicidad) y pago con abono mensual para usuarios frecuentes y para aquel que quiera usar todas las herramientas,

que incluirán aplicaciones móviles de geolocalización. “Estamos trabajando con sellos independientes y se está avanzando con distintas discográficas.

Vamos conociendo un mercado complejo”, explica Matías. La plataforma se lanzó en febrero de 2012 y cuenta a la fecha con más de 1.500 músicos en su oferta y 2 millones

de visitas por mes. “Es algo a mediano plazo, lleva tiempo. La idea es avanzar con un sello propio para ayudar a los músicos con el camino inverso que se da ahora. Nacen en la web para luego bajar al mundo off line”, explica Matías Botbol. En Taringa! Música no existe la posibilidad de descargar el material y sólo se publica contenido subido por los autores, o por los dueños de los derechos. Para cuidar posibles reclamos de algún material al servicio hay que registrarse con alguna identificación oficial, como el DNI. La compañía también se prepara para el segmento de juegos sociales que son gratuitos

en su versión básica, y los jugadores pueden activar una modalidad de suscripción

para servicios premium a los que se accede con micropagos. La otra gran apuesta se llama Socialphy. com, que es Taringa! pero en inglés. Lanzada en octubre de 2011,

ya crece a razón de 500.000 usuarios únicos por mes y los viajes de Hernán Botbol a EE. UU. están muy ligados a tentar a inversores con la versión local como ejemplo de cómo puede funcionar. Entre las mejores a la plataforma existente, y atendiendo las necesidades de comunicación de los usuarios, se creó “Mi Taringa”, un sistema parecido a Twitter, donde se pueden escribir frases cortas, subir un video o foto sin necesidad de generar el posteo largo habitual de esta red. Comienza una reconversión ambiciosa

y Matías Botbol se anima a un mea culpa: “Sin dudas cometimos errores en el camino, y creo que uno grande fue desde la comunicación de lo que Taringa! es y lo que no es. Tenemos voluntad de solucionar y de seguir creciendo hasta ser una plataforma que no tenga nada que envidiarle a los principales del mundo”.

 

Aunque aún queda pasar el trago agrio del litigio legal, el quipo de los Botbol y Alberto Nakayama avanza en todos los frentes posibles. Serán los próximos años los que mostrarán si la apuesta los coloca en las ligas mundiales del mercado de contenidos en Internet.

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Ser otra persona en pocos segundos – Virtual Body Technology – LNR 14/01

LNR - Martina (1)

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enero 15, 2013 · 6:07 am

Malos recuerdos: se busca borrón y cuenta nueva – LNR 7/01

Malos recuerdos: se busca borrón y cuenta nueva

¿Se puede elegir un hecho doloroso y eliminarlo de la memoria? ¿Qué función cumplen las experiencias negativas en nuestra psiquis? La ciencia explica los mecanismos e implicancias de olvidar a voluntad

Por Martina Rua  | Para LA NACION

     Foto: Alma Larroca
Por favor, déjame conservar este recuerdo…, ¡sólo éste!”, le implora Joel desesperado al médico a quien le había solicitado que le borre -uno a uno- todos los recuerdos relacionados con su ex novia Clementine. Pero el proceso comenzó y ya no hay forma de detenerlo. La escena corresponde a la película de Michel Gondry, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, donde los protagonistas recurren a una clínica borra-memoria para olvidarse mutuamente. Aunque lejos de la ciencia ficción, la neurociencia y la psicología han estudiado por décadas los mecanismos que el cerebro humano activa sobre los recuerdos.

Todos tenemos cosas que no queremos recordar a lo largo de la vida. Desde una pelea con una pareja o una situación incómoda, hasta situaciones verdaderamente traumáticas como un accidente o la muerte violenta de un ser querido, que pueden arrastrar a las personas a un estrés postraumático y a la depresión. Para entender estos procesos y poder actuar sobre las posibles patologías, el neurocientífico Roland Benoit, jefe del departamento de Neurociencia de la Universidad de Cambridge, acaba de publicar el estudio Mecanismos opuestos que apoyan el olvido voluntario de los malos recuerdos. La Revista habló con él y con referentes locales para conocer las implicancias de estos procesos en nuestra vida.

Memorias . ¿Cómo olvidamos las personas? Sobre esta pregunta giró el trabajo de Cambridge que demuestra dos mecanismos cerebrales curiosamente opuestos que se activan muchas veces de manera simultánea. “El estudio aumenta la comprensión de cómo olvidamos voluntariamente. El primer mecanismo detiene el proceso de recordar. Intencionalmente se puede empujar la memoria de la conciencia. El segundo busca encender un nuevo recuerdo que trata de ocupar rápidamente la conciencia con un recuerdo más agradable”, describe el titular de la investigación, Roland Benoit. Al conocer estos mecanismo se puede trabajar con los pacientes en distintos ejercicios para lograr desplazar un recuerdo tortuoso. Fernando Torrente, director del departamento de Psicoterapia del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) y director de la carrera de Psicología de la Universidad Favaloro, describe a la memoria humana como un sistema dinámico y constructivo. “Nuestro cerebro organiza y reorganiza de forma periódica la información almacenada en la memoria como un mapa, no sólo de lo que sucede, sino de lo que siente y de lo que cree. Con el paso del tiempo, algunos recuerdos dolorosos van perdiendo fuerza, no sólo porque los recordamos menos veces, sino porque cambiamos algunos de los matices de la situación”, describe Torrente. ¿Por qué nuestra mente procede así? Se trata no sólo de mantener información útil desde un punto de vista adaptativo, sino también de mantener nuestra coherencia interna y nuestra autoestima, que dependen de cómo representamos y almacenamos nuestra experiencia histórica y actual.

Según Benoit, estos mecanismos se pueden ejercitar: “Hay evidencias que demuestran que los recuerdos son más propensos a ser olvidados cuanto más a menudo tratamos de evitar que vengan a la mente. Creemos que la memoria en el cerebro se debilita sucesivamente con más intentos de suprimirla”, describe. Sobre esto, el físico Mariano Sigman, director del Laboratorio de Neurociencia Integrativa de la UBA, advierte sobre la complejidad de llevarlo acabo: “Uno no puede elegir un recuerdo e imaginar que lo toma con una pinza y lo saca. De poder olvidar, se olvida o se borra todo un barrio de recuerdos relacionados con un hecho. Pero hay que tener en cuenta que la modulación es muy pequeña y que excede la mera voluntad. Es como con las dietas, son mecanismos de autocontrol complejos que a algunos les resulta más que a otros. Además -completa Sigman-, aun así no es que desaparece, queda en el disco duro, quizá no tan visible o a mano, pero queda, porque esos malos recuerdos también nos definen como personas”.

Ética y razón . Los expertos coinciden en el importante papel que estos malos recuerdos alojados en nuestro cerebro también tienen en nuestra vida. “No creemos que siempre sea mejor intentar olvidar simplemente porque un recuerdo es desagradable. Algunas de las cosas negativas que nos sucedieron tienen que tener un lugar en nuestra vida y debemos integrarlas a quienes somos”, aclara Benoit. Sin embargo, recordar todo lo desagradable puede llevar a la persona a sufrir distintas patologías que se caracterizan por la intrusión constante de recuerdos dolorosos que no les permiten vivir su vida con libertad.

Para Torrente, los diferentes tratamientos psicoterapéuticos actuales apuntan a ayudar a la persona a reprocesar los eventos sufridos y a cambiar el modo en que ellos están representados en nuestra memoria. “Por supuesto, la idea de cambiar o atenuar recuerdos tiene un costado ético de extrema importancia. Nuestros recuerdos y nuestra memoria son parte esencial de quiénes somos. La idea de borrar recuerdos sin más, o de cambiar recuerdos negativos por positivos, va en contra de nuestra integridad psicológica. La persona debe ser el centro de la decisión”, enfatiza. Los malos recuerdos juegan, además, una función importante desde el punto de vista adaptativo. Nos advierten sobre los peligros físicos y psicológicos y, especialmente, sobre nuestros propios errores.

“¡Suéltame, pasado!”, gritaba uno de los personajes de Les Luthiers en uno de sus famosos sketchs. A la luz de este estudio, ahora sabemos que el olvido de los malos recuerdos es algo que se puede entrenar, pero también que su persistencia en la memoria es, en muchos casos, simplemente parte de la propia historia con la que tenemos que vivir. También hablan de quiénes somos.

BRÚJULA PARA EL MAPA CEREBRAL

  • No es posible elegir un recuerdo específico y borrarlo, pero con terapias y acompañamiento profesional se pueden desplazar malos recuerdos e instalar recuerdos más felices.
  • Los tratamientos psicoterapéuticos actuales ayudan a reprocesar los eventos sufridos y a cambiar el modo en que están representados en nuestra memoria. Se utilizan, a veces, en situaciones posestrés.
  • Sin embargo, los resultados son lentos, modulados y cambian con cada persona. Dependen de cómo maneje su autocontrol y cómo se ejercite mentalmente para poder lograr olvidar algo no deseado.
  • Nuestros recuerdos y nuestra memoria son parte esencial de quienes somos. Los malos recuerdos juegan, además, una función importante desde el punto de vista adaptativo. Nos advierten sobre los peligros físicos y psicológicos y, especialmente, sobre nuestros propios errores.

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Un robot marino rescata víctimas más rápido que los guardavidas – Perfil 6/01

Un robot marino rescata víctimas más rápido que los guardavidas

El flotador electrónico funciona a control remoto y es 12 veces más veloz que el ser humano. Ya se usa en Estados Unidos y llegará al país en breve.

Por Martina Rua

Un robot marino rescata víctimas más rápido que los guardavidasHerramienta. El dispositivo realizó su primer rescate en julio, en las playas de Oregon, Estados Unidos. Mantuvo a flote a un padre y su hijo, arrastrados por la corriente mar adentro hasta que llegó el guardavidas.
 

En tiempo de vacaciones, ya sea en el mar o junto al río, es habitual presenciar algún rescate o llamada de atención de los guardavidas. Los bañistas tienden a confiar demasiado, por desconocimiento o descuido, y se generan situaciones que pueden terminar en un accidente serio en el agua. Para darle mayor efectividad a los rescates, se lanzó con éxito hace seis meses en Estados Unidos un nuevo robot acuático que promete llegar a la víctima en el agua unas doce veces más rápido que un guardavidas. PERFIL habló con su creador y con expertos del país sobre su efectividad y funcionamiento.

Este nuevo salvavidas electrónico se llama Emily, que es la sigla de Emergency Integrated Lifesaving Lanyard (Cordón de Seguridad Integrado de Emergencia para Salvar Vidas) y es fabricado por la empresa Hydronalix, de Arizona, Estados Unidos. “Si alguien está en apuros, un guardavidas u otra persona puede colocar a Emily en el agua y con un control remoto encaminarlo hacia el lugar de la víctima, incluso por aguas agitadas. El aparato lleva una radio para que la persona necesitada de auxilio reciba instrucciones desde la playa”, describió Anthony Mulligan, CEO de la compañía.

El robot no puede llevar al bañista hasta la costa, pero puede mantenerla a flote hasta que llegue el guardavidas o incluso puede suministrar a la persona en apuros una soga para que la arrastren a la playa. Mide casi un metro y medio, avanza a unos 35 kilómetros por hora, pesa 11 kilos y cuesta unos US$ 10 mil. Tiene el aspecto de una boya, pero cuenta con una pequeña embarcación en la que hay un objeto flotante. El primer rescate en el que se usó el salvavidas electrónico fue en julio pasado en la ciudad de Oregon, Estados Unidos, y en esa ocasión Emily alcanzó a un padre y un hijo hasta que el personal de la playa pudo asistirlos.

Cómo trabaja. Apenas se detecta un posible accidente en el agua, el personal de seguridad, previamente entrenado en su uso, dirige al robot hacia la zona donde se encuentran las posibles víctimas y lo maneja a través de un control remoto. Mientras, el guardavidas también se dirige en esa dirección a nado o puede darle instrucciones a los bañistas a través de una radio que viaja en el dispositivo. “La mayoría de los rescates y accidentes se producen donde rompen las olas y Emily es una herramienta muy útil en ese sector”, explicó Mulligan. Tiene manijas y sogas de las que las personas pueden tomarse o hasta subirse encima de la embarcación a la espera del salvataje del guardavidas.

Sin embargo, es muy poca la utilidad que puede presentar si la víctima está inconsciente, donde necesita ser recogida y arrastrada. Por eso, Emily no reemplaza en ningún caso el accionar humano, sino que se presenta como una primera herramienta de auxilio que le da tiempo al guardavidas para concluir el rescate.

Oscar Caputo es asesor en la Comisión Provincial de Guardavidas del gobierno de la provincia de Buenos Aires y miembro del Sindicato de Guardavidas de Mar del Plata. “Este robot es una herramienta más para mejorar y agilizar los rescates. Todavía no llegó a Argentina pero estamos atentos a su desempeño desde que lo conocimos por videos y por experiencias de colegas que lo usaron en Estados Unidos. Tendremos que evaluar su performance en distintos rescates reales para medir su grado de efectividad, aunque creemos que es fundamental la labor de los profesionales que trabajan en estos ámbitos ya sea con el robot Emily o con toda la variedad de herramientas con las que cuentan los guardavidas”, sostuvo (ver recuadro).

Además de este innovador dispositivo, la empresa Hydronalix desarrolló otros tres robots para distintas aplicaciones en el agua. El Hurricane Tracker es un rastreador de huracanes equipado con un enlace por satélite, cámara y una variedad de sensores; y el Surfsense y el Searcher son plataformas acuáticas que sirven para tomar parámetros y documentar expediciones de exploración y explotación de la flora y fauna en mares y ríos. La tecnología puesta al servicio de la investigación, la prevención y las prácticas de rescate.

Para prevenir ahogamientos

 Por M.R.

Dependiente del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, la Comisión Provincial de Guardavidas es el órgano que regula las actividades de estos profesionales y todo lo relacionado con la seguridad acuática en mar, ríos y lagunas. “Nuestra costa atlántica es muy extensa y allí trabajan más de dos mil guardavidas, 630 de ellos ubicados en Mar del Plata. Desde la comisión renovamos y ampliamos las medidas de seguridad año a año”, explicó Oscar Caputo, asesor de la Comisión y miembro del Sindicato de Guardavidas de Mar del Plata. Para el trabajo en playas, ríos y grandes lagunas, los guardavidas asisten a capacitaciones y pruebas físicas periódicas. Además, cuentan con camillas rígidas, collares para las cervicales, desfibriladores para asistir a las víctimas en caso de paro cardiorrespiratorio y mascarillas higiénicas para aplicar respiración boca a boca. En la Argentina, el ahogamiento es la segunda causa de muerte por trauma en menores de 15 años, detrás de los accidentes viales.

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El hombre del tercer ojo – LNR 30 dic

El hombre del tercer ojo

http://www.lanacion.com.ar/1541524-el-hombre-del-tercer-ojo

Artista plástico, el inglés Neil Harbisson sólo ve en blanco y negro, pero gracias a un implante tecnológico puede escuchar los colores. Hoy es el primer ciborg reconocido por un gobierno. Un caso de película

Por Martina Rua  | Para LA NACION

Foto: Dan Wilton / The Red Bulletin
El piso de su casa en Barcelona es rojo, para que suene grave. La habitación donde duerme está en blanco y negro, así no suena y logra descansar tranquilo. La escalera tiene tonos anaranjados y rojos que le van dando semitonos a medida que sube cada escalón. Neil Harbisson pintó su casa para poder oírla como más le gusta. Pero antes de eso, pasaron muchas cosas.

Neil Harbisson nació en Gran Bretaña con una condición visual llamada acromatopsia, que no le permite percibir los colores. Sólo ve en blanco y negro. De profesión artista plástico, en su paso por la universidad asistió a una conferencia de cibernética que le cambió la vida. Allí vio cómo la tecnología podía ser usada para expandir los sentidos y con la ayuda de un compañero creó el ojo electrónico (eyeborg) que tiene ubicado a presión en su nuca. Éste le permite percibir a través del cráneo frecuencias de luz en forma de frecuencias audibles y así interpretarlas en una escala de colores. Lo que detecta el ojo electrónico es la frecuencia de la onda lumínica. Así, Harbisson es un ser formado por materia viva y dispositivos electrónicos, es decir, un organismo cibernético o ciborg. “El del ojo electrónico es un lenguaje totalmente nuevo que tuve que ir aprendiendo. Las primeras semanas tuve fuertes dolores de cabeza porque era mucha información de golpe, luego mi cuerpo y mi cerebro se acostumbraron a escuchar colores constantemente”, describe el joven que no elige su vestimenta por sus colores sino por cómo combinan los distintos colores.

Parte de mí. En el año 2004 se convirtió en el primer ciudadano ciborg del mundo reconocido como tal por un gobierno. “En el Reino Unido no puedes aparecer en la foto del pasaporte con un dispositivo electrónico. Yo argumenté que el eyeborg no era un aparato electrónico sino una parte de mi cuerpo, luego de largos meses de trámites y burocracia aceptaron mi explicación”, dice Harbisson que hace dos años creó la Fundación Cyborg, donde se realizan investigaciones y colaboraciones con universidades para crear tecnología con el fin de extender los sentidos humanos.

En una conferencia TED dijo, recientemente, que cuando comenzó a sentir en colores experimentó que el software y su cerebro estaban unidos. ¿Puede explicarlo?

Yo uso la cibernética como parte de mi organismo, no sólo porque llevo un elemento incorporado en la cabeza, sino también porque el software y mi cerebro se han unido y han creado un nuevo sentido. Me siento en una situación muy difícil de explicar ya que considero al ojo electrónico una parte de mi cuerpo y una extensión de mis sentidos. Es un sentimiento que cuesta explicar si no lo experimentas. Yo no siento la diferencia entre software y cerebro, es una sensación muy profunda.

¿Tiene un límite cuando piensa en seguir incorporando tecnología en su cuerpo?

No hay que tener límites generales, cada uno tiene que pensar en los suyos. Los míos se fueron corriendo. Mi objetivo era poder percibir los colores como lo hacían los humanos, pero llegué ahí y ahora voy por las frecuencias que exceden el oído de las personas. Se puede ampliar la percepción de ultrasonidos y de infrasonidos como muchos animales.

¿Cómo imagina que seguirá avanzando el desarrollo de la tecnología al servicio del cuerpo humano?

Los sentidos que tenemos hasta ahora los tenemos desde el vientre de nuestra madre. Con la cibernética podremos seguir evolucionando a lo largo de toda la vida. Llegan muchas consultas a la fundación de niños que ya están experimentando con extensiones cibernéticas a la espera de ser mayores de edad. Para ellos es natural pensarlo, por lo que será cada vez más común ver ciborgs. Hay sentidos humanos que se sobrepasan. El cuerpo humano tiene límites, pero con la tecnología no hay límites. Es al revés de la edad biológica donde hacerse mayor implica ir perdiendo los sentidos.

En su Fundación Cyborg reciben consultas de personas que quieren extender alguno de sus sentidos, pero también críticas que sostienen que lo que hacen está en contra de la naturaleza humana. ¿Cuál es su opinión?

Me parece algo justamente muy humano que queramos estar más tiempo en la Tierra y con los sentidos más abiertos. Muchas personas ven la unión entre tecnología y cuerpo humano como algo malo, y las películas la han ido mostrando como algo peligroso. Pero estamos acercándonos a la naturaleza y no alejándonos. Estamos ampliando nuestros sentidos al nivel de otras especies animales como la percepción ultravioleta de los pájaros o los campos electromagnéticos de los tiburones. Yo ahora puedo escuchar sonidos a través del hueso y eso es algo que los delfines pueden hacer.

El hombre que escucha 360 semitonos traducidos en colores ya consiguió financiamiento para someterse a una operación que le permitirá integrar el ojo electrónico al cráneo y que lo dotará de más inteligencia artificial para seguir expandiendo sus sentidos. Sin duda, con el avance científico-tecnológico veremos cada vez más personas atraídas por mejorar o extender sus capacidades a través de implantes cibernéticos, lo que impulsará también nuevos debates de índole religioso, ético y filosófico, nuevas leyes y, quizá, hasta un nuevo concepto sobre lo que significa ser humano..

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Para 2018 las computadoras podrán imitar los cinco sentidos humanos – Perfil 30-12

Para 2018 las computadoras podrán imitar los cinco sentidos humanos

La computación cognitiva permitirá que los equipos puedan ver, oír, oler, identificar sabores y reproducir texturas. Cómo impactará en el trabajo.

Por Martina Rua

Para 2018 las computadoras podrán imitar los cinco sentidos humanos

Innovacion. En el laboratorio de IBM ingenieros y matemáticos desarrollan la tecnología del futuro.

Notas Relacionadas

Inteligencia artificial

¿Cómo modificará nuestra vida la tecnología? ¿Qué cosas podremos hacer en el futuro que ahora sólo parecen ciencia ficción? Con estas preguntas en mente, todos los años la empresa IBM hace una serie de proyecciones relacionadas con el avance científico e informático para conocer cómo la tecnología cambiará nuestra forma de vivir y trabajar en cinco años. Y, si se observan las predicciones que la compañía hizo en 2007, hay razones para entusiasmarse. Hace cinco años, IBM había dicho que en 2012 podríamos hablarle a la red y que nos devolvería respuestas inteligentes o que los celulares se convertirían en las nuevas billeteras, dos tendencias que se expanden a paso firme por el mundo.

Las predicciones para este año del informe “5 en 5” están basadas en la llamada “computación cognitiva” y vaticinan que en 2018 las PC podrán ver, oír, oler, identificar sabores y reproducir texturas. Así, IBM sostiene que los dispositivos tecnológicos desarrollarán más capacidades para simular los sentidos humanos. La computación cognitiva permitirá que los equipos entiendan el mundo que los rodea y se conviertan en mejores herramientas. “Nuestras predicciones de este año están enfocadas en los cinco sentidos humanos. Creemos que los próximos años las computadoras comenzarán a imitar y aumentar cada uno de estos sentidos ayudándonos a ser más productivos y a aprovechar más la enorme cantidad de información que enfrentamos a diario en la web”, le explicó a PERFIL Bernie Meyerson, vicepresidente de innovación de IBM.

“La capacidad que vimos en parte en Watson, la súper computadora que le ganó al famoso juego de preguntas Jeopardy, llegará hasta los teléfonos inteligentes y todos podrán tener ese poder de información en la palma de su mano”, agregó. Según el científico, los beneficios de la computación cognitiva harán que en los próximos cinco años podamos conversar con la computadora sin notar la diferencia de si las respuestas son efectuadas por una máquina o una persona, un concepto acuñado hace sesenta años por el matemático Alan Turing (ver recuadro.

Inteligencia. El olfato está entre los sentidos más desarrollados por la tecnología actual. Ya existen sistemas con “hocicos rastreadores” que se utilizan para oler químicos tóxicos o peligrosos en al aire y que envían una advertencia. “Aunque no son tan complejos como el olfato humano, se está en vías de lograr más virtudes. Esta nueva generación de máquinas –con sistemas cognitivos– aprenderá, adaptará, sentirá y comenzará a experimentar el mundo como realmente es”, sostuvo el experto.
Por ejemplo, a través de sensores colocados en las montañas podremos “escuchar” el movimiento de la tierra y predecir y preparar a una población para una posible catástrofe, minimizando así riesgos y daños. Con el olfato habrá muchas aplicaciones relacionadas con la salud. Así, un médico podrá analizar el olor que siente un paciente y saber si está por engriparse antes de que presente síntomas.

El sentido del tacto también será protagonista en los desarrollos que vienen. Según las predicciones de IBM, con un teléfono inteligente se podrán sentir las diferentes texturas de telas o superficies que serán transmitidas por vibraciones que generarán diversas sensaciones al tacto.

Para la vista se trabaja en sensores que puedan ir recolectando información y midiendo, por ejemplo, el estado de la piel. Con sólo mirarse al monitor a diario, una persona podrá detectar posibles manchas que generen una visita al dermatólogo.
“El elemento de la nueva era será la capacidad de las computadoras de imitar los sentidos, y esto nos ayudará a entender y sacar provecho de toda su complejidad. En los años venideros, más gente accederá a internet desde sus smartphones. Esto significa que el costo de lo que pensamos como nuestra computadora seguirá bajando cada vez más, aunque sus capacidades serán cada vez mayores”, concluyó Meyerson.

Inteligencia artificial

 Por M.R.

Hace más de sesenta años, cuando las computadoras comenzaban a surgir como grandes máquinas que respondían a una serie de instrucciones escritas en un lenguaje simplificado que se denominó binario, el matemático y científico Alan Turing ya hablaba de la inteligencia de las computadoras. En 1950, Turing se preguntó: ¿puede pensar una máquina? Y para intentar una respuesta aplicó un juego de imitación, llamado luego Test de Turing, que sostiene que si una máquina se comporta en todos los aspectos como inteligente, entonces debe ser inteligente. Su hipótesis de ver a la inteligencia artificial como una imitación del comportamiento humano no tuvo muchas implicancias prácticas y el enfoque dominante ha sido el del comportamiento racional. Sin embargo, se lo considera uno de los padres de la computación moderna y, si las predicciones tecnológicas para el 2018 se cumplen, su teoría se revalorizará cuando las computadoras sean capaces de conversar con un humano sin que podamos notar la diferencia con un software.

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