Archivo mensual: abril 2013

El argentino que lanzó el nanosatélite quiere”democratizar el espacio” – Perfil Abr 2013

El argentino que lanzó el nanosatélite quiere “democratizar el espacio” – Se llama “Capitán Beto” y ayer fue puesto en órbita mediante un cohete chino.Explorará el Universo.

http://www.perfil.com/ciencia/El-argentino-que-lanzo-el-nanosatelite-quiere-democratizar-el-espacio-20130427-0033.html

  • Por Martina Rua | 27/04/2013 | 08:30
Hazaña. El equipo de investigadores que desarrolló CubeBug-1 festeja su puesta en órbita. El nanosatélite fue lanzado desde el Centro Espacial de Jiuquan, en China. Pesa dos kilos y lleva una computadora a bordo.

Hazaña. El equipo de investigadores que desarrolló CubeBug-1 festeja su puesta en órbita. El nanosatélite fue lanzado desde el Centro Espacial de Jiuquan, en China. Pesa dos kilos y lleva una computadora a bordo. | Foto: Cedoc

Contenido relacionado

Ayer, cerca de la una de la mañana, todo era nervios y ansiedad en la sede central de la empresa de tecnología aeroespacial INVAP, en Bariloche. Un grupo de científicos argentinos contemplaba absorto un monitor donde el cohete chino LongMarch-2 despegaba y se hundía en el espacio. Allí montado viajaba el CubeBug-1, el primer nanosatélite argentino de plataforma abierta, con un valor hasta mil veces menor que un satélite tradicional y que fue lanzado con fines exploratorios. Al alcanzar una altura de 650 km, el nanosatélite desplegó sus antenas y comenzó a orbitar alrededor de la Tierra. Fue la culminación de tres años de arduo trabajo.

Sobre el exitoso lanzamiento, que marca un hito en la historia de las tecnologías de las comunicaciones aplicadas al espacio, PERFIL habló con su creador. “Pusimos algo en el espacio, está vivo y se está comunicando”, dijo un eufórico Emiliano Kargieman, CEO deSatellogic, desde Bariloche. Pero, tras el lanzamiento, la alegría fue contenida hasta las 9 de la mañana de ayer cuando, desde Japón, el equipo recibió la comunicación del primer audio del CubeBug-1. “Pudimos comprobar que su telemetría (el correcto despliegue de las antenas, el estado de la batería, las cámaras) era satisfactoria. Cada vez que el satélite pasa por una estación terrena y podemos oír su señal, es un nuevo festejo”, sostuvo Kargieman. Durante todo el día, el equipo analizó atento la señal que llegaba desde Holanda, Japón, China, Alemania y hasta se pudo escuchar en su paso cerca de las 11.20 de la mañana por Bariloche, donde Kargieman trabaja junto a otras diez personas.

El satélite, apodado El Capitán Beto (homenaje a la canción del grupo Invisible de Luis Alberto Spinetta), pesa dos kilos y tanto su software como el hardware son de plataforma abierta y estarán disponibles para aficionados e institutos de investigación. Es el primero de muchos nanosatélites que tendrán fines educativos, científicos y servirán para demostrar el funcionamiento de esta tecnología en órbita (ver recuadro).

Espacio abierto. El sueño de Kargieman es que todas las personas puedan acceder al estudio del Universo. “La posibilidad de fabricar satélites mil o diez mil veces más baratos que los satélites tradicionales marca un hito en la historia de la industria satelital. Este es el primer paso para democratizar el espacio. Hasta hoy, los costos de cualquier emprendimiento eran tan altos que redundaban en poca innovación para la industria. El CubeBug puede ser diseñado y fabricado por estudiantes universitarios en un cuatrimestre”, aseguró.

El CubeBug-1 está construido con componentes electrónicos de consumo (similares a los de una tableta o teléfono celular) y una estructura de aluminio. “Nosotros los modificamos para construir componentes espaciales, como una computadora de a bordo, una rueda de inercia y una cámara de baja resolución que tomará imágenes de la Tierra y las estrellas”, explicó el científico. Algo así como un Google Maps, pero con video, que abre la posibilidad de pensar aplicaciones para analizar las plantaciones en el campo hasta detectores de lugares para estacionar el auto.

El Capitán Beto fue financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, y producido por la empresa Satellogic en colaboración con Invap.

Junto con el CubeBug-1 fue puesto en órbita ayer el satélite ecuatoriano NEE-01 Pegaso, el primero en la historia de ese país, lo que los convierte en los dos primeros nanosatélites de Latinoamérica. El viaje del CubeBug-1 se puede seguir en Twitter @cubebug1 con el hashtag #capitanbeto o a través del blog 1.cubebug.org.

Deja un comentario

Archivado bajo Diario Perfil

Gamification: jugar para vivir – Revista La Nación – Abril 13

Gamification: jugar para vivir:

Tirar la basura de la calle en cestos, desarrollar una tarea en la oficina o tomar un medicamento pueden transformarse en experiencias lúdicas a través de la tecnología. La tendencia, cada vez más fuerte en el mercado, ya llegó a la Argentina y promete impactar en la vida cotidiana

Por Martina Rua  | Para LA NACION

 Preparados, listos… ¡ya! Emma Snawder, de 9 años, corre a través de su casa en Oregon (Estados Unidos) con un dispositivo Zamzee que le permite sumar puntos al realizar actividad física. 
En su libro Homo Ludens, de 1938, el historiador holandés Johan Huizinga ya hablaba de la “teoría de juegos”, donde sostenía que el juego es el principal elemento formativo en la cultura humana: “Uno de los aspectos más significativos del juego es que es divertido. Es una de las funciones humanas más fundamentales y ha permeado todas las culturas desde el principio”, sostenía el filósofo hace 75 años. Hoy su teoría ha tomado nuevo vigor, impulsada por tendencias de un mercado que busca cada vez más ganar clientes, involucrar personas en una causa o cambiar comportamientos haciendo que las obligaciones diarias no se perciban como tales. De eso se trata el concepto de gamificación (gamification, en inglés). “Es el empleo de mecánicas de juego en entornos y aplicaciones no lúdicas, con el fin de potenciar la motivación, la concentración, el esfuerzo, la fidelización y otros valores positivos”, describe Carolina Dolan Chandler, directora de Tecnología de la empresa Globant.

Sin darnos cuenta, día a día participamos de acciones que tienen el concepto de gamificación en su ADN: cuando juntamos millas en una aerolínea o recibimos una medalla virtual como comentaristas en un foro online, estamos “jugando” sin, muchas veces, ser conscientes del juego. Según la consultora Gartner, se estima que para 2015 más del 50 por ciento de las compañías incluirá gamificación en sus estrategias de retención de clientes. Pero también que en 2014 el 80 por ciento de las aplicaciones existentes no tendrá éxito, por no usar un diseño sostenible en el tiempo. “Muchas aplicaciones móviles se centran en darles medallas y diplomas virtuales a sus usuarios, como ocurre con la aplicación de geolocalización Foursquare, pero no se logra un involucramiento a largo plazo que reporte beneficios reales a quienes participan. Ése es el desafío”, agrega Dolan Chandler.

ÚTILES Y DIVERTIDOS

Una de las pioneras en demostrar cómo la gamificación puede cambiar las conductas humanas es la automotriz Volkswagen, que creó un sitio llamado Thefuntheory.com, donde comparte ideas para motivar y premiar a quienes gamifiquen su vida diaria. Allí se puede ver un sistema de entretenimiento en el automóvil que sólo arranca si los niños tienen colocado el cinturón, un container donde los transeúntes pueden ir tirando botellas y competir por puntos que se muestran en un cartel luminoso como si fuera un videojuego callejero, o una escalera pintada como un piano que emite notas musicales al ser pisada y que logra que los usuarios del subte no elijan la escalera mecánica.

 
De las pantallas al movimiento. Muchas aplicaciones combinan las actividades diarias con la diversión que proveen los videojuegos. 

Donde la gamificación se percibe fuerte es en el terreno de la salud: proliferan aplicaciones y hasta dispositivos que alientan comportamientos saludables, como el ejercicio regular, una dieta mejorada o el seguimiento de un tratamiento médico. “Estamos desarrollando una aplicación para chicos donde se busca mayor empatía en la toma de medicamentos. Una vez que se baja la aplicación al celular, se apunta el teléfono hacia el envase (por ejemplo, un frasco de jarabe para la tos) y el niño puede ver mediante tecnología de realidad aumentada (AR) cómo un avioncito gira alrededor del envase o un robot le muestra lo sano y fuerte que estará luego de tomar el remedio”, describe Leonardo Di Paola, CEO de Innovar Group, una consultora de IT Argentina que trabaja con soluciones móviles gamificadas y realidad aumentada. “La AR completa la visión de los entornos del mundo real mediante la adición de elementos de ficción. El próximo gran paso será aprovecharla en el sector educativo”, cierra el ejecutivo.También existen dispositivos desarrollados para que las personas midan su grado de actividad física. Son aparatos con la forma de un reproductor de mp3 o iPod, que se enganchan en la ropa o en una pulsera especial. Así ocurre con Fitbit, Zamzee o la pulsera Nike +. El dispositivo Fitbit muestra una flor que va creciendo o se va deshojando de acuerdo con cuánto se mueve la persona. Con Zamzee, pensado para los niños y los adolescentes, se van sumando puntos que luego pueden canjearse por regalos o descuentos. Finalmente, Nike + es como tener a un entrenador personal en la muñeca, que va alentando, sugiriendo dietas y recorridos, además de impulsar la actividad grupal.

El juego se mete cada vez más en nuestra vida como compradores, deportistas o, simplemente, ciudadanos. América latina tendrá muchas iniciativas gamificadas, con el Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 por delante. Será cuestión de divertirse y animarse a jugar.

¡PIEDRA LIBRE!

  • Experto se busca. Aunque todavía de manera tímida, en la Argentina los desarrolladores de videojuegos ya comenzaron a recibir consultas de marcas sobre alternativas para “poner a jugar a sus consumidores”. Es el caso de la empresa de juegos online Vostu, que en Brasil desarrolló para Walmart un juego en el que los usuarios pueden divertirse haciendo compras reales en la tienda virtual del supermercado, desde dentro del juego. “Hasta comprar una tostadora puede ser un juego, y además el comprador tiene beneficios extras por comprar divirtiéndose”, describe Matías Recchia, CEO de la desarrolladora de juegos online.
  • Acción social. Sobre cómo evolucionará el uso de este concepto, se espera que haya cada vez más proyectos que crucen acciones colectivas (Crowdsourcing) con propuestas gamificadas que sirvan para contribuir a la investigación científica o a mejorar una necesidad o problema específico. Ése es el caso de Fold.it, un juego tipo puzzle, desarrollado por investigadores de la Universidad de Washington, donde cualquiera puede jugar para ayudar a los científicos a develar los misterios de la estructura de la proteína. Fold.it busca que usuarios de todo el mundo “jueguen a plegar proteínas”, en un ambiente competitivo con rankings mundiales, para ver quién puede encontrar el mejor plegamiento para una proteína dada. Fue diseñado por desarrolladores de juegos profesionales, la manipulación de la proteína es bastante intuitiva y divertida, y ya hay más de 9000 usuarios jugando. “Fold.it es un ejemplo concreto aplicado al bien humanitario. Con él ya lograron resolver cómo se comportan las enzimas del VIH en tres semanas, siendo que con computadoras hubieran tardado años, si es que podían llegar a descifrarlo”, opina Dolan Chandler, de Globant.

Deja un comentario

Archivado bajo Diario La Nación / LNR

Un software climático permite prevenir desastres naturales – Perfil abril 2013

La empresa IBM lo puso en marcha en Río de Janeiro, Brasil. En el país hay iniciativas similares pero aún en desarrollo.  Cómo funciona.

Iniciativa. El Centro de Administración donde se analiza la información meteorológica y los mapas  que genera el software con los datos que aportan sensores del suelo y el aire para predecir lluvias.

Iniciativa. El Centro de Administración donde se analiza la información meteorológica y los mapas que genera el software con los datos que aportan sensores del suelo y el aire para predecir lluvias.

A partir del devastador temporal que sacudió esta semana a parte de la provincia de Buenos Aires, la pregunta de cómo pueden prevenirse acontecimientos climáticos volvió a sonar también para la industria tecnológica. Aunque aún hay pocos en el país, existen desarrollos de software que combinados con potentes equipos de hardware pueden aportar información clave para la prevención de grandes inundaciones y para mitigar las consecuencias.

Uno de los principales desarrollos está situado en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil. Allí, el gobierno enmarcado en un proyecto de Ciudades Inteligentes, montó el Centro de Administración de Información Pública y trabajó junto a la empresa IBM en un software de Predicción Meteorológica de Alta Resolución.

“Deep Thunder provee pronósticos de alta definición para un área metropolitana determinada o para un Estado entero. Los reportes pueden ser personalizados para una necesidad específica, como  saber la velocidad y dirección de los vientos o la de una empresa de camiones de poder avisar sobre obstrucciones de nieve en el camino“, le explicó a PERFIL Ulisses Mello, director del Centro de Investigación y Desarrollo de IBM en Brasil.

La herramienta combina un software analítico con el poderoso hardware que la empresa utiliza con el super computador Watson. Recopila las observaciones de los sensores en el suelo, en el aire y de aviones, que se introducen en un modelo matemático. Este modelo representa la física de la atmósfera y se resuelve en una cuadrícula tridimensional en movimiento en el tiempo. El sistema utiliza los patrones del clima y mapas detallados de la ciudad para identificar posibles puntos de anegamiento y puede dar un pronóstico con hasta 48 horas de anticipación. Sobre si ha sido consultado por algún organismo estatal argentino, Mello no dio precisiones aunque aseguró que se está trabajando en el país en proyectos de Ciudades Inteligentes referidos a salud, energía y seguridad.

En nuestro país, las experiencias son aún escasas. Una pionera es la Universidad Nacional del Sur. Allí la doctora en Geografía, Beatriz Aldalur, analizó información de sensores remotos, fotografías e imágenes de satélite y un software propio de la universidad, a partir de un caso testigo de inundaciones en Bahía Blanca. Se estudiaron los eventos sucedidos en los últimos 15 años y se especificó la orientación que tienen los vientos cuando, así como la altura que alcanzó la marea en cada uno de ellos y la ubicación de las redes de desagües pluviales, para poder trabajar y prevenir eventos futuros.

Más allá de la tecnología para la prevención de catástrofes, el martes pasado, apenas se tomó dimensión de la tragedia, comenzaron a aparecer iniciativas digitales para colaborar con los evacuados y para favorecer la organización de la entrega de ayudas. Un grupo de estudiantes de periodismo de Eter utilizó la plataforma de código abierto Ushahidi para informar sobre los principales centros de evacuación y donaciones a través de un mapa colaborativo. Para este tipo de eventos también Google desarrolló la herramienta Google Person Finder que permitió reunir familias y encontrar gente perdida.

Deja un comentario

Archivado bajo Diario Perfil