Archivo mensual: julio 2013

Crecen las opciones para combatir la dependencia a las nuevas tecnologías – PERFIL

Desde campamentos y hoteles antiwi-fi hasta terapias para “desenchufarse” de la red y controlar la ansiedad. Por Martina Rua | 21/07/2013

off line. “Desconectarse para reconectarse” es el lema del campamento para adultos Camp Grounded, en EE.UU. Allí se busca que los pacientes dejen de lado celulares y tabletas y realicen más actividades al aire libre.

off line. “Desconectarse para reconectarse” es el lema del campamento para adultos Camp Grounded, en EE.UU. Allí se busca que los pacientes dejen de lado celulares y tabletas y realicen más actividades al aire libre.

Cuando no se puede pasar más de algunos minutos sin consultar ansiosamente el celular a la espera de un nuevo mensaje, mail, SMS o tuit, el “estrés digital” amenaza. La dependencia a las nuevas tecnologías existe y, para combatirla, crece en la Argentina y el mundo la oferta de terapias, programas y destinos turísticos que ofrecen una desintoxicación digital.

Estados Unidos es pionero en este nuevo concepto de programas para “desenchufarse de la red”. Por ejemplo, en el estado de California está el campamento para adultos Camp Grounded que ofrece un programa de tres días donde se prohíbe el uso de teléfonos, computadoras, tabletas y relojes. Se usan apodos para resguardar los nombres de las participantes que tienen entre 18 y 70 años. Allí, un equipo de profesionales de la salud llamado Digital Detox, especialistas en tratar la adicción a las nuevas tecnologías, coordina juegos, charlas grupales, shows y actividades físicas. Su lema: “Desconectarse para reconectarse”.

Restart es otro programa de retiro de internet para “volver a encontrarse con uno mismo”. Ofrece estadías para recuperarse de la adicción al uso excesivo de internet y videojuegos. En su página web (www.netaddictionrecovery.com) difunde casos y consejos para alertar a internautas sobre el mal uso de esta herramienta. El hotel Renaissance de Pittsburgh tiene un paquete especial antitecnología, mediante el cual los clientes deben entregar sus artefactos electrónicos al llegar. La iniciativa busca que las familias vuelvan a entablar el diálogo y dispongan de más tiempo libre.

Unplugged. Argentina es, junto a Rusia, líder mundial en el uso de redes sociales. Con más de 20 millones de argentinos en Facebook y una cultura muy proclive a los juegos online y el uso del chat, la conexión invade muchos espacios que hasta hace poco estaban reservados al descanso y las reuniones entre amigos y familia. “Hace tantos años que llevo el smartphone en mi bolsillo que si no lo tengo me siento realmente angustiado, pienso que me estoy perdiendo algo importante. Aunque también sé que cuando lo miro constantemente pierdo tiempo valioso con los que quiero y con el descanso”, confesó Alejandro, de 33 años.
En nuestro país asoman algunas propuestas turísticas que combinan salud y relax y procuran la desconexión para lograr un balance en la vida. En el hotel boutique El Manantial del Silencio, en Purmamarca, Jujuy, las habitaciones no tienen televisión y cuentan con un servicio de terapias alternativas, como reiki y shinku, donde se invita a los huéspedes a dejar la tecnología de lado y conectarse con la naturaleza. La Posada del Qenti, en la provincia de Córdoba, ofrece programas médicos antiestrés. Allí, se trata de restringir el uso de aparatos electrónicos. Aunque hay áreas comunes en donde se permite su uso, se le sugiere al paciente que se “desconecte” para poder aprovechar y disfrutar de las actividades propuestas.
“En los últimos años, las consultas por estrés y ansiedad se han multiplicado. Los pacientes no hablan de intoxicación digital, pero sí que se sienten sobrepasados o saturados por la tecnología. En algunos casos ellos mismos denotan una adicción a la misma”, explicó Christian Leiva, director del Centro Médico de La Posada del Qenti.
Leiva reconoció que dejar de usar las tecnologías cotidianas causa en muchos casos ansiedad y que la posibilidad de tener una “computadora de bolsillo” no ayuda. “Esa libertad tiene un lado esclavizante hacia la misma tecnología. La dependencia digital es una conducta aprendida y, por lo tanto, se pueden buscar los medios necesarios para controlar su uso. La tecnología debe ser un medio para alcanzar nuestros objetivos y no un fin en sí mismo”, advirtió. El profesional aconsejó aprovechar las actividades al aire libre y, sobre todo, realizar actividad física para controlar los niveles de estrés y ansiedad. “Se puede aprender a convivir en armonía con la tecnología”.

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